29 mar 2012

Resumen de la película "Furia de Titanes"


Danae ha ofendido a su padre Aciricio por haber quedado embarazada y por ello debe ser expulsada, junto con su hijo Perseo. Lo que no se sabe es que es hijo de Zeus y como tal, su protegido.
Por otro lado, se presenta el hijo de Afrodita que ha causado diversos cataclismos en su polis, razones de más le dio a Zeus para transformarlo en un monstruo, rompiendo su lazo de amor con Andrómeda, la bella sucesora al trono.
Perseo concluye en salvar al amor de su vida, Andrómeda, al verla gracias a regalos obtenidos de los dioses, un casco de invisibilidad, un escudo de maravilloso temple y una espada capaz de cortar el mismo mármol.
Perseo vence a Calibos, pero no lo mata, sino que lo destierra, en consecuencia, la diosa Afrodita, madre de Calibos, jura venganza al hijo de Zaus, enviándole al Craquen en un lapso de un mes. Perseo inmediatamente sabe que debe salvar a su prometida Andrómeda por ser el sacrificio al Craquen y decide detenerlo, para ello, busca a las anciana carnívoras para que le indiquen la manera de vencer  a tal monstruo, una vez engañadas, le indican que la única manera de derrotarle es con la cabeza de Medusa, ya sea vida o muerta.
Perseo tomó la iniciativa y se dirigió a la isla de Medusa, mujer que al meterse a la cama con Poseidón, en los recintos de Afrodita, fue transformada en un monstruo con cabello de serpientes y es el conjunto que convierte a todo ser viviente en piedra. Perseo le corta la cabeza y se dirige a toda prisa al lugar de encontró con el Craquen.
Llega justo a tiempo y muestra la cabeza de Medusa ante el monstruo y lo convierte en un montón de rocas y gracias a ésta gran acción, se casa con Andrómeda, consigue la gloria, el respeto de su padre Zeus y salva a toda una polis de ser arrasada por un monstruo marino tan temible como el Craquen.

Resumen de película: "300"


Los Espartanos tienen una gran tradición, elegir a sus hijos como guerreros desde el hacimiento, se ve que no tiene potencial para lograr mantener batalla, no vale la pena, es desechado, eliminado y desde el momento en que se mantiene en pie, se es entrenado para la lucha. A los siete años, se excluye de la sociedad para comprobar sus habilidades obtenidas, en caso de regresar, tiene el derecho de decirse Espartano.
Treinta años han pasado del regreso de Leónides, quién es Rey de Esparta, pero ve un problema grande, el Rey de Reyes, proclamado Dios, Jerjes, tiene un ejército rumbo a Esparta, amenaza con destruir la ciudad griega en caso de ser necesario, lo único que pide a cambio es tierras y agua para sus hombres, quienes desean conquistar más terreno del que posee.
Leónides, queriendo llegar pronto a detener a Jerjes, acude con el oráculo para saber si le da permiso de salir a salvar a su pueblo, pero éste, influenciado por el dinero, le impide salir de Esparta, Leónides hace todo lo posible para llegar a las Termópilas, paso angosto que es ventaja Espartana, reúne a 300 de los mejores guerreros que posee y sale de su pueblo ignorando a la esposa, despidiéndose de su hijo e ignorando al mal tiempo presentado por el honorable oráculo.
En el camino, se le unen otros guerreros, capaces de darlo todo por proteger su territorio, la batalla es dura, constante y la victoria da del lado de Esparta, el problema radica en un mal forme rechazado que revela la ruta oculta que le da a los Persas la victoria inminente, Leónido sabe de éste acontecimiento y envía a su primer oficial, amigo suyo, con un presente para su esposa, a quien ya no verá más y un mensaje a toda Esparta “Recuérdenos”, clave fundamental que hace que el pueblo espartano decidiera reunir un ejército de 30 mil hombres y se encuentren contra Jerjes, Rey de Reyes, soberano solo de una parte del mundo.



Resumen de la película “La leyenda de la Llorona”






En el pueblo de Xochimilco ha existido la leyenda de la Llorona, que inicia con la señora Yoltzin, quien trabajaba en una en una chinampa para mantener a sus hijos, pero al quemarse su casa, dejó a la deriva a sus dos pequeños, Ollin y Tonatiuh, quienes fueron encontrados muertos después de un tiempo perdidos entre el lago de Xochimilco, destrozada por el acontecimiento, su tristeza se traspasó a todo el pueblo y con el paso del tiempo fue  adoptando una figura fantástica conocida como la Llorona.
Cuando comienzan a robarse a los niños, se sabe que fue la Llorona que busca a sus propios hijos desesperadamente. Tratando de hallar ayuda, el padre Tello llama a Leo San Juan, a San Andrés, al Alebrije y Xóchitl, remplazada por Teodora para salvar la situación, la cual es rescatar a los niños.
San Andrés se encuentra, junto al Alebrije en la isla de los juguetes, lugar del que dales bien parados cuando destruyen al títere jefe. Por su parte, Leo San Juan conoce a Kika, niña muy activa que ayuda a Leo hasta que es raptada, San Juan, al tener idea de dónde se encuentran todos los niños cautivos de la Llorona, localiza su escondite, dándole a entender a Yoltzin que Ollin y Tonatiuh, sus hijos, han muerto y la esperan para cruzar al mas allá.
Encontrando su error, Yoltzin le agradece y le da una importante lección: “El amor de una madre, supera grandes barreras”, acto seguido, aparece la mismísima madre de Leo San Juan para recordarle que lo ama y es buen chico. Despierta Leo y encuentra a todo el pueblo contento pues se han librado de la maldición.

Recopilando Arte: LA ODISEA / RESEÑA

Recopilando Arte: LA ODISEA / RESEÑA

LA ODISEA / RESEÑA


La ciudad de Ítaca se encuentra totalmente gozosa de saber que la bella Penélope, esposa del rey Ulises, se encuentra a momentos de dar a luz a su primogénito Telémaco, pero la alegría no dura demasiado, pues Troya les ha declarado la guerra, cosa que Ulises debe arreglar y hace jurar a Penélope que lo espera hasta el momento en que su hijo comience a tener barba antes de pensar de nuevo en el matrimonio.
Ulises sale de Ítaca rumbo a tomar su destino con Troya, su ejército se compone de bellos guerreros que se les da romper la formación de Ítaca al grado que perdieron a Aquiles, gran guerrero.
Al momento del contrataque se construyó el famoso Caballo de Troya, que consiste en un caballo hecho de madera que resguarda a todos los guerreros de Ítaca y al momento en ser depositado como “Trofeo de Rendición” dentro de las murallas de Troya, se espera a la noche y se comete el asalto, derrotando a los troyanos.
Ésta estrategia es un éxito para Ítaca y Ulices se encuentra en la mejor suposición pero, cometió uno de los peores errores posibles, no reconoció a los grandes dioses  por su gran triunfo, sino que los desprecia y hace a un lado.
En consecuencia por su alta traición, Poseidón, dios del océano y los mares, le jura jamás dejarlo volver a su hogar ni a él ni a sus valerosos guerreros a menos que aprenda una valiosa lección: “Los humanos no son nada sin la ayuda de los Dioses”.
Ahora Ulises desea regresar a casa, y en sus intentos desesperados viaja por tierras inhóspitas, lugares alejadísimos de Ítaca y sus alimentos y bebidas se encuentran al límite.
Los monstruos y criaturas que enfrentan van desde una isla habitada por cíclopes, una bruja que altera el tiempo y transforma en animales a todo hombre que beba su vino con miel, la visita a la cueva de un dragón come hombres y hasta el conocer al Dios del Viento y a la bella Calipso.
Mientras tanto, su hijo esta a punto de poseer la edad suficiente de tener una barba y con el deseo de triunfar ante la búsqueda de su padre, busca respuestas por los gobiernos circundantes.
Ulises logra despojarse de la isla de Calipso y se encuentra que su hijo tiene ya veinte años y su esposa está a punto de elegir a un nuevo marido, por ello, Ulises, disfrazado gracias al poder de Atenea, le propone un reto a todo aquel que desee la mano de Penélope, el cual consiste en tensar su arco y hacer pasar una flecha a través de doce pequeños agujeros. Ésta prueba delata su identidad y la venganza de Telémaco es consumada asesinando, junto con su padre Ulises, a todo aquel que se atrevió a decir que el Rey había muerto.
Finalmente, después de veinte años de ausencia, Ulises regresa a los brazos de su bella Penélope, tan pura y delicada como la recordaba.


Huejotzingo, Puebla


En 1524 llegó a Nueva España la orden franciscana con el primer grupo organizado de misioneros, encabezado por fray Martín de Valencia. Ese conjunto de los llamados “Doce”, junto con otros frailes que habían llegado antes a estas tierras, entre ellos Fray Juan de Tecto, Fray Juan de Ahora y Fray Pedro de Gante.
Se constituyó rápidamente la custodia del santo evangelio de México, dependiendo de la provincia española de Extremadura, y sus miembros se dividieron para fundar los conventos de México, Texcoco, Tlaxcala y Huejotzingo, que correspondieron a los núcleos de población más numerosos de la zona de Michoacán y nueva Galicia. En 1533 y 1535 se avanza hacia Jalisco Zacatecas Durango y Nayarit.
En 1535 la custodia del santo evangelio de México se convirtió en provincia independiente de España y las custodias de todo el territorio quedaron bajo su jurisdicción, hasta que en 1565 se convirtieron en provincias; Yucatán con la Advocación de San José, Michoacán bajo la protección de San pedro y San Pablo, y Guatemala dedicada al santísimo nombre de Jesús.
Los edificios del siglo XVI que actualmente se conservan son, en su inmensa mayoría, construcciones del periodo de consolidación, a los primeros momentos de expansión casi siempre correspondieron construcciones provisionales. Por lo que muchas veces el hecho de que estuviera oficialmente fundado dicho convento, no significaba que ya estuviera construido.
En un principio se levantaron conventos sencillos, humildes, acordes a los votos de pobreza de la Orden, sin embargo, en el auge de la actividad constructiva se llegaron s erigir edificios grandes y suntuosos. 

La explicación se esta importante transformación en el sentir de la Orden se encuentra ya en las primeras crónicas de los frailes, como la de Motolina, quien dice que el culto de Ornato, música y pompa era necesario para atraer a los indígenas a la nueva religión, es decir, había que impresionarlos.
Tales razones, aunadas al espíritu de competencia que sin duda existió entre las órdenes, y al poder no solo religioso sino también político y social que alcanzaron  los frailes provocaron que sus construcciones monásticas llegaran a lo superfluo, a excesos de lujo, tanto que las propias autoridades civiles y religiosas levantaron enérgicas protestas. Fue don Antonio de Mendoza quien a mediados del siglo estableció, de acuerdo con los provinciales de las tres órdenes, una serie de reglas o instrucciones conocidas como la traza moderada para poner así un control y orden a la fiebre por construir. De allí que la mayoría de los conjuntos edificados desde esa época, presente una serie de constantes en cuanto a cada una de sus partes y su distribución.
La gran actividad constructiva decayó hacia los años 1570 y 1580, debido a que la colonización había cubierto la mayor parte del territorio; las fundaciones hechas en los años cincuenta se habían finalizado y el clero secular exigía sus derechos, quitando las múltiples prerrogativas otorgadas ante el clero regular, y de manera especial era relevante el hecho de que la población nativa había crecido de forma impresionante.



Los Atrios
También llamados patios, los atrios comprendían la mayoría de las veces grandes extensiones de terreno, generalmente estuvieron delimitados por bardas de distintas formas y dimensiones. Por los ejemplos que se conservan parece ser que predominaron las altas tapias de fuertes muros de mampostería, o bien sillares procedentes a veces de los restos de los templos prehispánicos rematados por merlones y almenas casi siempre de sección cuadrangular o piramidal. Resaltan los grandes atrios de Huejotzingo, Cuauhtinchan o Huaquechula Xochimilco, Tula y Tultitlan.
Los accesos atriales fueron así mismos objeto de importantes composiciones.


Los estilos
Los historiadores del arte han intentado - por cierto, sin mucho éxito – clasificar etílicamente esas obras con base en las direcciones artísticas coexistentes en el viejo mundo en el siglo XVI. En realidad, ninguna obra es puramente mudéjar, ni gótica, ni plateresca o manierista, ni siquiera tequitqui; el estilo de los grandes conjuntos monásticos del siglo XVI es justamente europeo expresado en el contexto novohispano. La mezcla libre de elementos, la hibridación de formas, estructuras, materiales y mano de obra es lo que les dio vida y fuerza, e hizo diferentes a estos monumentos que así adquirieron personalidad ´propia y por ende, valor histórico, plástico y estético.

 Iglesias
En general, los edificios que se construyeron más tardíamente fueron las iglesias. A veces, su factura requirió de varios años. Dada la importancia del recinto, los proyectos fueron ambiciosos y en ocasiones se necesitó la intervención de especialistas, así como de gran cantidad de material y mano de obra.
Las iglesias de la orden son predominantemente de planta cuadrangular, de una sola nave, aunque a veces las haya basilicales, de ábside plano o poligonal. Las techumbres varían e incluyen bóvedas de nervaduras, de medio cañón corrido, combinaciones de ambas técnicas, de madera, artesonados y alfarjes. En su exterior los muros son lisos, apoyados por contrafuertes, o arbotantes; en muchos casos están rematados por merlones y almenas, elementos que justifican el apelativo de iglesias- fortalezas como ha sido común denominarlas.
La ornamentación a base de relieves tallados se advierte sobre todo en las portadas, vanos de ventana, arcos triunfales, techumbres, campanarios, torres y espadañas; señalando tramos y rematando parámetros.
Los motivos más usados fueron los escudos de la orden, a las 5 llagas sangrantes de Cristo, representaciones del cordón en el que ataban sus hábitos, flores, cartelas, grutescos, pero sobre todo motivos alusivos a temas cristológicos y marianos, como anagramas de Cristo Jesús y la Virgen, veneras (conchas), símbolos pasionarios como la cruz, la corona de espinas, los clavos, entre otros. No faltan, por supuesto, los motivos geométricos como gran variedad de arcos, columnas, paneles, alfices, molduraciones, recuadros, casetones, etcétera. Todos ellos enriquecen las construcciones y nos permiten aún apreciar la magnificencia alcanzada por la orden.